Los Fastskin
¿Como Surgio el Fastskin?
A éste le siguió el bañador Aquablade en los Juegos Olímpicos de Atlanta de 1996. En este traje, Speedo no sólo desarrolló los tejidos para reducir la resistencia al agua, sino también el diseño del traje para aumentar la cobertura del nadador. Algunos atletas masculinos empezaron a usar el bañador femenino para obtener la cobertura extra y mejorar su rendimiento.
En el año 2000, en los Juegos Olímpicos de Sidney, Speedo lanzó el primer bañador Fastskin, un bañador de cuerpo entero que tenía un tejido con crestas integradas inspirado en la piel de tiburón, diseñado para reducir la resistencia. El traje también introdujo componentes de compresión muscular. El 83% de las medallas ganadas en los Juegos Olímpicos se consiguieron con Fastskin, así como 13 de los 15 récords mundiales establecidos. La era del traje de cuerpo entero había comenzado.
Para las Olimpiadas de Atenas de 2004, Speedo creó el
Fastskin FSII, un bañador de cuerpo entero diseñado para reducir la resistencia del nadador, manteniendo al mismo tiempo la amplitud de movimientos del nadador, utilizando un hilo y unas costuras flexibles únicas, cuidadosamente colocadas en la dirección del flujo del agua, reduciendo la resistencia pasiva en un 4% adicional. El bañador también ha introducido características de gestión de la turbulencia en el pecho y los brazos del bañador. Antes de estas Olimpiadas, Speedo creó el Aqualab, un equipo de I+D dedicado al desarrollo de trajes de competición y que sigue desarrollando los trajes de Speedo en la actualidad. Fue en este desarrollo donde Speedo comenzó a utilizar la simulación por ordenador para ayudar en el desarrollo del traje de competición.
Para las Olimpiadas de Atenas de 2004, Speedo creó el
Fastskin FSII, un bañador de cuerpo entero diseñado para reducir la resistencia del nadador, manteniendo al mismo tiempo la amplitud de movimientos del nadador, utilizando un hilo y unas costuras flexibles únicas, cuidadosamente colocadas en la dirección del flujo del agua, reduciendo la resistencia pasiva en un 4% adicional. El bañador también ha introducido características de gestión de la turbulencia en el pecho y los brazos del bañador. Antes de estas Olimpiadas, Speedo creó el Aqualab, un equipo de I+D dedicado al desarrollo de trajes de competición y que sigue desarrollando los trajes de Speedo en la actualidad. Fue en este desarrollo donde Speedo comenzó a utilizar la simulación por ordenador para ayudar en el desarrollo del traje de competición.
En 2008, Speedo creó el traje LZR Racer, que transformó el deporte de la natación tanto a corto como a largo plazo. El traje de cuerpo entero incorporaba paneles de poliuretano no permeable para mejorar la hidrodinámica del nadador, mejorando el flujo de agua y aumentando la compresión del cuerpo para reducir la resistencia. El 89% de todas las medallas de natación ganadas en los Juegos Olímpicos de Pekín fueron conseguidas por nadadores que llevaban el traje. En total, 23 de los 25 récords mundiales batidos fueron logrados por nadadores que competían con el traje LZR. Fue con este traje que Michael Phelps ganó 8 medallas de oro en 5 días, estableciendo 7 récords mundiales y 1 récord olímpico en los 100 metros mariposa, que ganó por 0,01 de segundo. Como parte de este desarrollo, además de trabajar con los nadadores de élite, Speedo también colaboró con el Instituto Australiano del Deporte y la NASA.
Después de las Olimpiadas, debido a la cantidad de propiedad intelectual que protegía el diseño y la fabricación del traje, los competidores de Speedo no pudieron replicar el revolucionario diseño. En su lugar, empezaron a utilizar el neopreno como material alternativo para los trajes de competición. Cuando los nadadores empezaron a usar varios trajes para beneficiarse de la flotabilidad del neopreno, que cambió fundamentalmente la forma de nadar, el organismo rector de la natación FINA intervino.
Como los récords mundiales seguían cayendo, la FINA cambió la legislación sobre los bañadores de cuerpo entero y ciertos tejidos, prohibiendo efectivamente el último bañador de Speedo por ser demasiado rápido. Siguiendo con su compromiso con la moda sostenible, Speedo envió su excedente de existencias al Chelsea College of Art and Design de Londres para ayudar a sus proyectos.
En contra de la creencia popular, el LZR Racer nunca estuvo prohibido, simplemente dejó de ser legal para competir cuando las reglas cambiaron. En 2009, como resultado de este cambio de reglas, Speedo lanzó el LZR Racer Elite, que posteriormente se actualizó en 2013 con el LZR Racer Elite 2.
En 2012, para los Juegos Olímpicos de Londres, Speedo volvió a innovar con el bañador Fastkin3, un bañador de punto que incorporaba una compresión graduada para conseguir la forma más hidronámica del cuerpo para reducir la resistencia del nadador. Speedo también creó nuevos diseños para el gorro y las gafas como parte de un "sistema de competición" lanzando las gafas Super Elite y el gorro Fastskin Racing.
En 2016, en los Juegos Olímpicos de Río, Speedo diseñó y creó el Fastskin LZR Racer X. Este traje volvió a un material tejido que fue diseñado para tener una compresión superior, pero también incorporó características propioceptivas para promover una mejor posición del cuerpo y una estructura de costuras que unía la cadena cinética del nadador, durante los movimientos de natación.
En 2020, para los Juegos Olímpicos de Tokio, Speedo ha vuelto a la naturaleza para estudiar cómo los tiburones y otros peces reducen la resistencia al nadar. Para ello se ha contado con la colaboración de las principales instituciones de investigación a nivel mundial, que han estudiado no sólo las características de la piel de los peces que existen en la actualidad, sino también los ancestros de los tiburones actuales, extinguidos hace tiempo. En colaboración con el Museo de Historia Natural de Londres, así como con socios de otros sectores, como la Fórmula 1 y los proveedores de pintura para buques transatlánticos, Speedo ha desarrollado el traje Fastskin LZR Intent. Este traje tiene una textura única que se teje en el tejido y se coloca en áreas específicas del traje para tratar de gestionar el flujo de agua, para detener la turbulencia, que causa la resistencia. Speedo también ha empleado tres tejidos para lograr la compresión en las zonas adecuadas para mejorar el ajuste y promover un mejor rendimiento muscular manteniendo la amplitud de movimiento.
Como los récords mundiales seguían cayendo, la FINA cambió la legislación sobre los bañadores de cuerpo entero y ciertos tejidos, prohibiendo efectivamente el último bañador de Speedo por ser demasiado rápido. Siguiendo con su compromiso con la moda sostenible, Speedo envió su excedente de existencias al Chelsea College of Art and Design de Londres para ayudar a sus proyectos.
En contra de la creencia popular, el LZR Racer nunca estuvo prohibido, simplemente dejó de ser legal para competir cuando las reglas cambiaron. En 2009, como resultado de este cambio de reglas, Speedo lanzó el LZR Racer Elite, que posteriormente se actualizó en 2013 con el LZR Racer Elite 2.
En 2012, para los Juegos Olímpicos de Londres, Speedo volvió a innovar con el bañador Fastkin3, un bañador de punto que incorporaba una compresión graduada para conseguir la forma más hidronámica del cuerpo para reducir la resistencia del nadador. Speedo también creó nuevos diseños para el gorro y las gafas como parte de un "sistema de competición" lanzando las gafas Super Elite y el gorro Fastskin Racing.
En 2016, en los Juegos Olímpicos de Río, Speedo diseñó y creó el Fastskin LZR Racer X. Este traje volvió a un material tejido que fue diseñado para tener una compresión superior, pero también incorporó características propioceptivas para promover una mejor posición del cuerpo y una estructura de costuras que unía la cadena cinética del nadador, durante los movimientos de natación.
En 2020, para los Juegos Olímpicos de Tokio, Speedo ha vuelto a la naturaleza para estudiar cómo los tiburones y otros peces reducen la resistencia al nadar. Para ello se ha contado con la colaboración de las principales instituciones de investigación a nivel mundial, que han estudiado no sólo las características de la piel de los peces que existen en la actualidad, sino también los ancestros de los tiburones actuales, extinguidos hace tiempo. En colaboración con el Museo de Historia Natural de Londres, así como con socios de otros sectores, como la Fórmula 1 y los proveedores de pintura para buques transatlánticos, Speedo ha desarrollado el traje Fastskin LZR Intent. Este traje tiene una textura única que se teje en el tejido y se coloca en áreas específicas del traje para tratar de gestionar el flujo de agua, para detener la turbulencia, que causa la resistencia. Speedo también ha empleado tres tejidos para lograr la compresión en las zonas adecuadas para mejorar el ajuste y promover un mejor rendimiento muscular manteniendo la amplitud de movimiento.
Los Fastskin prohibidos
Trajes de poliuretano ¿Qué son y qué resultados trajeron en las marcas mundiales de la natación?
Desde 2010 los trajes de poliuretano están prohibidos dentro del mundo de la natación, así lo declaró la Federación Internacional de Natación (FINA) luego de todo el debate que su uso generó. Y es que, los trajes de baño de última tecnología proporcionaban una importante ventaja a los nadadores que los utilizaban. Pero ¿Qué son y qué resultados generaron?
Trajes de baño de poliuretano ¿Trajes milagro?
Los trajes de baño de alta tecnología están hechos de poliuretanos termoplásticos en combinación de textiles especiales y fabricación tecnológica para hacer más rápido al nadador.
Son trajes de cuerpo completo con una combinación de paneles de poliuretano presentes en el pecho y otras áreas estratégicas para evitar la fricción, junto a una tela liviana e impermeable, que tiene la función de comprimir el cuerpo para facilitar al nadador mantener una posición que beneficie la hidrodinámica. Otra característica es que no llevan costuras, sino soldaduras ultrasónicas que evitan rozaduras, y todas estas adiciones hacen que el peso de un traje no supere los 99 gr por metro cuadrado.
Se trata de un material muy elástico, ligero, menos denso que el agua que aporta más flotabilidad y menos resistencia al nadar. Por tanto, con mayor flotabilidad se obtiene una ventaja importante. Una que aprovecharon muchos nadadores profesionales desde el 2007 cuando fue admitido para ser utilizado en la Olimpiadas de Pekín 2008.
Pero… ¿cómo influyó la tecnología en las marcas mundiales?
Luego de la polémica los trajes de alta tecnología fueron prohibidos definitivamente, y la FINA estableció volver a los trajes de textiles tradicionales. Sin embargo, muchos de los récords mundiales batidos durante su uso siguen vigentes a 10 años de su prohibición. Y es que, entre las Olimpiadas de Pekín en 2008 y el Mundial de Roma en 2009 se batieron más de 130 marcas.
Para determinar la influencia de la tecnología se analizaron más de 3000 competencias de natación y se llegó a la conclusión que los “trajes milagro”, como muchos conocían a los bañadores de poliuretano, aportaban 54 centésimas de ventajas frente otros. Lo que demuestra que su gran influencia.
Razón por la cual muchos detractores del uso de la tecnología en el deporte advirtieron en su momento que pasarían muchos años para poder batir esos récords impuestos utilizando este tipo de trajes. Y parece que no se equivocaron. Una muestra de esto es la marca que impuso el nadador brasileño Cesar Cielo en 2009 y que aún hoy no ha podido ser batida.
Trajes de baño de poliuretano ¿Trajes milagro?
Los trajes de baño de alta tecnología están hechos de poliuretanos termoplásticos en combinación de textiles especiales y fabricación tecnológica para hacer más rápido al nadador.Son trajes de cuerpo completo con una combinación de paneles de poliuretano presentes en el pecho y otras áreas estratégicas para evitar la fricción, junto a una tela liviana e impermeable, que tiene la función de comprimir el cuerpo para facilitar al nadador mantener una posición que beneficie la hidrodinámica. Otra característica es que no llevan costuras, sino soldaduras ultrasónicas que evitan rozaduras, y todas estas adiciones hacen que el peso de un traje no supere los 99 gr por metro cuadrado.
Se trata de un material muy elástico, ligero, menos denso que el agua que aporta más flotabilidad y menos resistencia al nadar. Por tanto, con mayor flotabilidad se obtiene una ventaja importante. Una que aprovecharon muchos nadadores profesionales desde el 2007 cuando fue admitido para ser utilizado en la Olimpiadas de Pekín 2008.
Pero… ¿cómo influyó la tecnología en las marcas mundiales?
Luego de la polémica los trajes de alta tecnología fueron prohibidos definitivamente, y la FINA estableció volver a los trajes de textiles tradicionales. Sin embargo, muchos de los récords mundiales batidos durante su uso siguen vigentes a 10 años de su prohibición. Y es que, entre las Olimpiadas de Pekín en 2008 y el Mundial de Roma en 2009 se batieron más de 130 marcas.
Para determinar la influencia de la tecnología se analizaron más de 3000 competencias de natación y se llegó a la conclusión que los “trajes milagro”, como muchos conocían a los bañadores de poliuretano, aportaban 54 centésimas de ventajas frente otros. Lo que demuestra que su gran influencia.Razón por la cual muchos detractores del uso de la tecnología en el deporte advirtieron en su momento que pasarían muchos años para poder batir esos récords impuestos utilizando este tipo de trajes. Y parece que no se equivocaron. Una muestra de esto es la marca que impuso el nadador brasileño Cesar Cielo en 2009 y que aún hoy no ha podido ser batida.







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